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¿Necesito licencia para volar mi dron?

¿Necesito licencia para volar mi dron?

Hay dos preguntas que escucho una y otra vez desde que comento a alguien que me he comprado un dron. La primera cuanto me ha costado. La segunda, si tengo licencia para usarlo. A la primera respondo sin problemas. 500 €. Es un dron sencillo pero completo. Con estabilización de imagen en tres ejes, 2 kilómetros de alcance a campo abierto, mando de control, software para iPhone, 8 GB de memoria, que graba vídeo a 1080P…. No es un dron de juguete de 50 euros pero tampoco es un DJI profesional. Si queréis más características, mi dron es un Parrot Bebop 2 con el pack FPV. Tenéis la info en la web de Parrot.

La segunda pregunta también es sencilla de responder pero requiere más explicación. No, no tengo licencia para volar mi dron… ni falta que me hace. Y no lo digo por vacilar sino por clarificar. Espero sacaros aquí de algunas dudas que yo he tenido antes e incluso después de comprar mi dron.

La legislación, como suele ocurrir, va bastante por detrás de la tecnología. Llegan los drones domésticos y nadie sabe que hacer con ellos. Que si son un juguete, que si una aeronave, que si hace falta licencia, que si no… Para colmo hace unos años se establece una “regulación temporal” que justo ahora a primeros de 2018 ha cambiado y se ha desarrollado. Total un lío. Mi pregunta en Google: ¿necesito licencia para volar mi dron? La respuesta, confusa. Tras mucho investigar, llego a la conclusión de que no, no necesito licencia para divertirme con mi dron… con restricciones. Voy a intentar ponerlo muy clarito: Sólo necesitas licencia para volar un dron con fines comerciales: grabar vídeos promocionales como negocio, vigilancia, revisión de estructuras… sólo en estos casos necesitas tener licencia. Si tu intención es pegar unos paseos al aire libre con tu dron donde no haya gente y grabar paisajes y tal no necesitas licencia. Sencillo ¿Verdad?

Dentro de eso hay que aclarar algunas cosas más y voy a centrarme sólo en el uso recreativo, el que nos interesa. Son unos puntos muy sencillos y que entran en la lógica de cualquiera con dos dedos de frente. Además están recogidos en un pequeño cuadro publicado por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea que publicaré al final. Comenzamos.

  • Siempre tenerlo al alcance de la vista. Es fácil confiarse cuando lo vas viendo en el móvil pero hay que tener en cuenta 2 cosas principalmente
    • Estos drones tienen una función de auto-retorno. Antes de salir guardan su posición de origen y si durante el vuelo pierden comunicación con la base, volverán. Este retorno es en linea recta. Si no has tenido la precaución de no perderlo de vista puede que al volver golpeen con algo y no vuelvan. Viví ese miedo en el plano de El Toro de Torre Del Mar. Perdí cobertura justo cuando sobrepasó el toro porque había una montaña por medio. Hasta que no volví a tener visión del dron estuve en un sin vivir, sin saber si en ese retorno se toparía con el toro y tendría que ir a buscarlo no sabía ni por donde.
    • Con la cámara ves la visión del dron pero no su entorno. Si lo mueves de lado o hacia atrás no sabes con que te vas a topar si no lo tienes a una altura considerable. Cables, árboles, incluso pájaros. Mejor no perderlo de vista.
  • No superar los 120 metros de altura. Estos drones tienen funciones de seguridad que te permiten establecer esta altura máxima. La cuestión es sencilla: a partir de 120 metros puede haber otras aeronaves así que mejor no pasar de ahí.
  • Se debe saber volar con seguridad, aunque no haga falta tener licencia. Estos aparatos parece que vuelan solos pero no. Tienen inercias, tiempos de giro, les afecta el viento, tienen bastantes controles de altura, giro, inclinación, la cámara… mejor comenzar en zonas totalmente abiertas y despobladas, sin obstáculo alguno alrededor e ir haciéndose con los controles poco a poco sin arriesgar el dron ni dañar a nada ni nadie.
  • Sólo se puede volar en zonas despobladas. Esto se abre un poco con la nueva legislación. Se considera despoblada zona donde no haya nadie y se pueda aterrizar con seguridad. Ejemplo: una playa vacía. La misma playa llena de gente ya es otra cuestión. Yo lo más arriesgado que he hecho es volarlo en ciudad pero al amanecer, cuando no hay nadie en la calles y siempre sobre un parque asegurándome de que no había nadie ni tráfico. Ante la presencia de cualquier persona o coche, abortad. Otro ejemplo es los planos de la carretera del cruce del CTM. Como podéis suponer no se me ocurrió en ningún momento sobrevolar la carretera. Imaginad que al dron se le desprende una hélice y cae sobre la carretera provocando un accidente. No quiero ni imaginarlo.
  • Los daños que causa el dron son responsabilidad de quien lo maneja. Al hilo de lo de antes: si el dron cae en la carretera, sobre un coche en la ciudad, daña una ventana o cualquier otro accidente, quien conduce el dron paga. Yo estoy en trámites de sacar un seguro de Responsabilidad Civil. No es obligatorio pero es recomendable.
  • Mantener las precauciones sobre privacidad. No grabar a personas reconocibles sin su consentimiento, no grabar a escondidas, etc.
  • Hay una serie de prohibiciones expresas y concretas:
    • No volarlo en zonas urbanas. Vale, me la he saltado con precaución pero me la he saltado. Bajo mi responsabilidad. No lo hagáis.
    • No volar sobre aglomeraciones de gente. Por muy bien que suene la idea de grabar unos planos chulos sobre C/Larios mientras la gente hace fotos del alumbrado navideño, no debéis hacerlo. Hay miles de personas y el dron puede sufrir un accidente y dañar a alguien. Lo mismo en eventos, bodas, bautizos, comuniones, conciertos, partidos…
    • No volar de noche. Al hilo de lo de tenerlo siempre a la vista, de noche la cosa se complica bastante. No está permitido volar el dron de noche
    • No volar a menos de 8 Kilómetros de distancia de aeropuertos. Obvio. Los aviones se mueven a su alrededor y el choque de un dron contra un avión puede ser catastrófico.

Como dirían en los días mandamientos, todas estar normas se reducen a una: no poner jamás en peligro a terceros.

No es más complicado. Mucha palabrería y parafernalia pero al final todo es usar el sentido común y pensar que manejamos un aparato que puede sufrir accidentes y dañar a terceros. Hay que ser conscientes de ello y manejarlo con responsabilidad.